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  • Dime qué perfume usas y te diré de dónde eres

    Inmaculada Tapia
    Madrid, 1 jul (EFE).- Bergamota, jazmín, lavanda, rosas, vainilla, notas cítricas o amaderadas son esencias que forman parte de los perfumes más exclusivos, y también de los familiares, un apartado de la cosmética, cuya cuna se sitúa en Persia, en la que España es potencia mundial exportadora y sobre el que la escritora Clara Buedo quiere romper mitos.
    Autora del libro ‘El perfume en España’ (Catarata), Clara Buedo realiza en él un ejercicio de documentación de una materia que no ha sido tratada, explica a EFE.
    Con veinte años de experiencia en el sector como periodista de belleza en diferentes medios, Buedo asegura que se podría establecer la evolución de la historia de un país «simplemente por el perfume», porque en cada momento y zona se inclinan por un tipo de aroma.
    «A cada cultura la definen sus olores, está arraigado al inconsciente», provienen de las plantas, pero también están vinculados a la gastronomía, «el perfume que se come» -subraya-, pues en un determinado momento a los postres se les añaden ingredientes de un perfume como el agua de rosas o el sándalo.
    En España y Latinoamérica, por el clima, se tiende a elegir fragancias frescas, cítricas, que aumentan la sensación de limpieza. Sin embargo, los árabes, también con clima cálido, prefieren sustancias intensas como las resinas o madera de agar, asegura la autora.
    Buedo realiza un recorrido por el culto al perfume de la Iberia pagana a la España cristiana, donde detalla el desarrollo del alambique; el arte del perfume en Al-Ándalus, pasando por los reinos castellanos hasta la llegada de nuevas esencias del Nuevo Mundo hasta el arte y perfumería en la España del siglo XX.
    Asegura que Persia es la cuna del perfume ancestral y muestra un gran interés por desmitificar algunas leyendas de Isabel La Católica, quien atesoró un rico arsenal de sustancias y composiciones perfumadas, según constatan sus inventarios, aunque para uso personal, «le encantaba el agua de rosas», pero sobre todo para agasajar y mostrar ostentación y riqueza.
    «Isabel considera el perfume un elemento de demostración de estatus, un símbolo de poder porque era muy caro», se lo enviaba a reyes y representantes de la iglesia.
    Una época en la que ha predominado el cliché de la falta de higiene y el mal olor. «Algo completamente incierto. Al menos en España, siempre impregnada de la cultura de la higiene desde la era grecorromana», recuerda.
    «La enfermedad estaba asociada al mal olor»; aunque reconoce que tampoco el baño estaba bien visto, se asociaba a la cultura árabe, a sus hammam, y al hecho de que abría los poros, el lugar de acceso a la enfermedad.
    «El catolicismo se opuso, pero había una pieza clave, la camisa blanca, se lavaba y mucho, al sofisticarse los vestidos y ser la pieza más cercana a la piel», afirma.
    El libro pone de manifiesto que una de las industrias de la España musulmana era la fabricación de jabón, que aportó pingües beneficios a la Corona castellana.
    «Las sustancias que componían un perfume se elegían por sus cualidades neutras, cálidas o frías con la intención de que fueran armónicas porque tenían un vinculo sanador», detalla Buedo, las fragancias cítricas eran consideradas un reconstituyente para estados depresivos.
    Los conocimientos en alquimia de los sabios de al-Ándalus sentaron las bases del arte en la perfumería con el perfeccionamiento del alambique que convirtió a España en la cuna del perfume europeo; ya en el siglo IX el músico Ziryab llegó a Córdoba después de un largo periplo desde Bagdad, donde se convirtió en el ‘influencer’ de la época.
    El XIX fue un siglo realmente prolífico en la perfumería de España en el que se asentaron las bases de una sólida industria moderna, fomentada por una ilustrada burguesía catalana que sí supo adecuarse a los modos de las grandes capitales europeas, como París.
    El libro cuenta con aportaciones de algunas de las grandes ‘narices’ españolas -mejores perfumistas- reconocidas en todo el mundo, como Ramón Monegal, Marina Barcenilla, Ricardo Ramos y el maestro perfumista Alberto Morillas, que afirma que «ser español es crecer rodeado de olores de todo tipo, del incienso de las iglesias sevillanas, de los claveles dispuestos frente al altar, de la flor de azahar».
    Buedo muestra el vínculo del perfume con la cultura española en un hecho significativo, «somos el único país en el que se perfuma a los bebés. Es un complemento a la higiene» y recuerda que en el XIX surge el formato granel, presente en muchos hogares «porque perfumar a toda la familia establece espíritu de permanencia».
    España es rica en materia prima, huele a «azahar, lavanda, tomillo, romero, «huele mucho y muy bien», asevera Clara Buedo, que se lamenta de «que no acabemos de creernos y sepamos vender lo bien que lo hacemos». EFE
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  • Sofía Vergara lanza su línea cosmética en España: «No salgo a la calle sin maquillar»

    Madrid, 2 jul (EFE).- La actriz Sofía Vergara presume de buena piel a punto de cumplir en unos días 53 años gracias a los productos cosméticos españoles con los que se ha aliado para lanzar una línea propia para el cuidado de la piel, Toty Europa, junto al laboratorio Cantabria Labs, y que ha presentado este miércoles en Madrid.
    «No salgo sin maquillar a la calle, salvo que sea una emergencia, por los paparazzi. A mi edad sigo con el mismo pelo largo y llevando escote. Me hace sentir sexy, me veo bien así, no me gusta lucir descuidada», ha señalado la actriz colombiana.
    Con 35 millones de seguidores en Instagram, la actriz ha lucido un vestido de flores y con unos tacones de más de 15 centímetros, además de derrochar simpatía y buen humor ante una sala de prensa abarrotada.
    Vergara ha admitido que es «una apasionada del cuidado de la piel». «Nací con el sol de Barranquilla, con la playa al lado, y después me mudé a Miami», en un momento en el que nadie «te advertía del peligro de tomar el sol», ha detallado la actriz este miércoles durante su presentación.
    Con su propia línea cosmética, Vergara se une al club de actrices como Gwyneth Paltrow, Jessica Alba, Selena Gómez, Millie Bobby Brown o Drew Barrymore que promueven una línea de belleza.
    La actriz, modelo y empresaria se ha unido al laboratorio español especialista en prescripción médica dermatológica, Cantabria Labs, con el que ha lanzado al mercado Toty Europa, del que destaca un maquillaje iluminador con un alto factor de protección.
    «Siempre he apostado por ellos, me he llevado maletas llenas, los productos americanos tienen muchos químicos y yo tengo la piel delicada e intolerancias», ha señalado este miércoles en una multitudinaria rueda de prensa.
    Reconoce con una carcajada que pensó en robar la fórmula, pero su manager le contestó: «no seas tan colombiana, qué tal si hablamos con ellos».
    «Me llevaba maletas enteras con sus productos», señala, y ahora los pide para ella, su madre y sus hermanas.
    Con la edad asegura que se cuida más. «Tomo más proteína, intento comer saludable, cuido la piel, trato de dormir bien y hago más deporte, pero también sigo disfrutando y pasándolo bien», aunque admite que le duele la rodilla y que el ‘jetlag’ no lo lleva igual, quizá por eso su presencia se ha retrasado 25 minutos.
    Sus rutinas de belleza son básicas y las ha simplificado, «por la noche me desmaquillo, me aplico una crema y ya».
    «Toty es como me llaman familiarmente y así es como me conocen en Barranquilla (Colombia) desde que era joven», aclara sobre la marca que lanzó al mercado americano hace dos años, un proyecto que llevaba gestándose desde antes de la pandemia, una época en la que la protagonista de ‘Modern Family’ que no dejaba de arreglarse: «No quería sentirme como si estuviera enferma. Me gusta verme bonita, no me cuesta».
    Una costumbre heredada de su madre, confiesa divertida, «se ponía rulos calientes antes de llevarnos al colegio», algo que considera común a las mujeres latinas.
    Juan Magi, presidente de Cantabria Labs, ha reseñado que esta colaboración marca una demostración de emprendimiento, «fabricamos productos por y por la belleza de la piel y queríamos abrir nuevos canales», señala sobre la firma española con más de 30 años de experiencia. EFE
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