Desarticulada una red que estafó 10 millones a unas 300 personas con falsas inversiones

Barcelona, 2 jul (EFE).- Una operación conjunta de la Guardia Civil, la Policía Nacional y los Mossos d’Esquadra ha permitido detener a 21 miembros de una red que estafó más de 10 millones de euros a cerca de 300 personas de toda España, a quienes engañaban con falsas inversiones a través de redes sociales.
Según han informado este miércoles los cuerpos policiales en un comunicado conjunto, la operación, denominada «Humo digital», se ha llevado a cabo en Barcelona, Madrid, Mallorca y Alicante, donde han sido detenidas 21 personas, entre ellas los tres presuntos responsables de la organización, que han ingresado en prisión por orden judicial.
En el dispositivo se han intervenido siete vehículos de alta gama -alguno de ellos valorado en 100.000 euros- y 1,3 millones de euros en metálico, así como armas de fuego, joyas, relojes de lujo y billeteras de criptomonedas valoradas en 300.000 euros.
Manipulación psicológica
El grupo criminal recurría a técnicas de manipulación psicológica para convencer a sus víctimas de que destinaran su dinero a falsas inversiones, tras ganarse su confianza y tejer vínculos emocionales con ellas, con lo que lograban que sus aportaciones económicas fueran cada vez más importantes, en un proceso que llamaban «quemado de cuentas».
La organización, con un alto nivel de profesionalización, operaba como una falsa empresa de inversiones que anunciaba sus servicios a través de redes sociales y buscadores de internet, desde donde se accedía a páginas web falsas pero técnicamente muy realistas.
Para ganarse su confianza, la red ofrecía a las víctimas la posibilidad de invertir en empresas de reconocido prestigio en el sector de las criptomonedas.
Una vez las víctimas mostraban su interés y facilitaban sus datos a través de internet, la organización contactaba con ellas, desde centralitas o «call centers», e iniciaba un proceso de manipulación psicológica para atraerlas a las inversiones.
En uno de los mayores fraudes investigados, la red estafó 700.000 euros a una persona a la que durante dos años sometieron a un proceso de manipulación psicológica para conseguir que paulatinamente aumentara sus inversiones, que inicialmente eran de 200 o 300 euros, y enviara su dinero a cuentas que la organización controlaba en el extranjero.
Falsos asesores y expertos
Para engañar a sus víctimas, la red utilizaba una sucesión de falsos asesores y expertos, plataformas falsificadas y falsos nombres comerciales, mientras instalaba aplicaciones de control remoto en lo equipos informáticos de los estafados.
Además, utilizaba plataformas digitales fraudulentas, similares a las legítimas, para mostrar falsos gráficos de ganancias. Si las víctimas les pedían recuperar su dinero, contactaban con ellas a través de otros nombres comerciales para incitarlas a hacer nuevas inversiones.
La red alquilaba locales en Barcelona, por períodos de tres o cuatro meses, donde operaban los miembros encargados de captar a las víctimas y acceder a sus fondos, para lo que disponían de equipos informáticos de última generación e incluso un botón del pánico con capacidad para desconectar el sistema en el caso de que la policía los sorprendiera.
Se trata de una práctica poco común, ya que la mayoría de redes dedicadas a este tipo de estafas suelen operar en locales situados fuera de España, especialmente países asiáticos o de Europa del Este, donde el control policial sobre ese tipo de actividades no es tan estricto. EFE
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(Vídeo)

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